La Casa del Reloj
Recomendaciones
Situadas a 20 kilómetros de La Casa del Reloj, las antiguas minas de oro romanas de Las Médulas fueron declaradas Monumento Natural en 2002.
Dentro de la iglesia parroquial de San Nicolás de Bari destaca su retablo
del Evangelio, de estilo barroco, con una escultura del Crucificado del
siglo XIV, de lo mejor que se conserva de esa época en El Bierzo.
En las afueras del pueblo se encuentra una vieja ermita dedicada a San Roque
que ha sido restaurada y acondicionada para servir de albergue de
peregrinos, primero de estas características en la región berciana.
Un paseo por el pueblo brinda además, la hermosa vista que proporcionan sus
diferentes casonas y palacios de piedra.
Entre las costumbres de Molinaseca es ineludible referirse a la matanza del
cerdo, que da lugar a magníficos embutidos y jamones. La región es
escenario, asimismo, de la tradicional vendimia y el posterior prensado de
la uva en los lagares, un proceso que desemboca en la extracción del mosto y
la degustación de los apreciados vinos de la zona.
Desde el pueblo podrá visitar, si lo desea, otras localidades de interés
para los amantes del turismo rural:
- El Acebo. A 9,5 Kms. siguiendo el Camino de Santiago, a 1.200 m. de
altitud. Merece la pena visitar la fuente de la trucha y su iglesia
parroquial, donde se conserva una imagen del apóstol Santiago de estilo
románico.
- Compludo. A 14 Kms. está el lugar en el que Fructuoso construyó, en
el siglo VII, el primero de sus monasterios, el complutense. La Herrería fue
declarada monumento nacional en 1968.
- El Acebo. Riego de Ambrós. A 6,1 Kms., contó también con hospital de
peregrinos y hoy es un lugarcito con iglesia parroquial (retablo barroco,
obra de Pedro Santín en 1706) y dos ermitas junto a una vieja fuente.
- Lombillo, Salas y Villar de los Barrios. A 5 Kms., pueblos con
viejas casonas hidalgas e iglesia singular.
No se pierda la ruta a pie denominada "Puentes de Mal Paso", que atraviesa
un hermoso paisaje y termina en dos puentes medievales sobre el río Meruelo
y el regato de San Bernardino, dando paso a un ramal del camino que conducía
al Valle del Oza.